Siempre habituados a realizar travesías por el mar, hemos decidido iniciar una serie de remontadas a ríos que tienen gran encanto. El primero que hemos elegido es el Río Verdugo en la ría de Vigo, que también nos permite acercarnos a la Isla de San Simón. Fondeamos el Atlantis en porto Formiga en la parte Sur de la ensenada de San Simón, donde Nené nos dejó amarrarnos al muerto de su club de actividades náuticas. Desde ahí nos fuimos hasta el río Verdugo y paramos en San Simón para ver donde poder fondear la próxima vez. La isla de San Simón está unida a la de San Antón por un puente que en sus años de lazareto se utilizaba para separar los enfermos contagiosos en una isla de los no contagiosos en la otra. En el puente hay dos puertas para poder impedir la comunicación.

Rumbo Norte nos dirigimos a Arcade en la desembocadura del Verdugo. Primero pasamos el puente nuevo y justo detrás el Ponte Sampaio del datado en el siglo X. Esta parte está muy cuidada y es muy bonito ver como las fincas se adaptan al río y hacen que el paseo sea muy vistoso y agradable.

Llegando a la Comboa, hay un embarcadero donde nos encontramos a los Montañeros Celtas dando un paseo en Kaiak. Eramos tantos a pasar por debajo del puente que no fue tarea fácil el no chocar.

La ribera es muy bonita con casas con embarcadero, mucha pesca y absolutamente ningún ruido extraño al propio del río, con lo que pasar una tarde tomando el sol en una de sus piedras es un plan perfecto.

Esta ruta es muy recomendable donde la geografía gallega vuelve a sorprendernos con estos pequeños parajes escondidos. Seguiremos descubriendo todos los ríos que podamos para poder compartir y disfrutar estas joyas de la tierra.

Recorrido-Rio-Verdugo-Detalle