Después de siete días en el barco, sufriendo encalmadas y vientos en contra, nos encontrábamos a 24 millas del destino navegando a dos nudos, lo que era bastante desesperante. Al amanecer un viento de aleta de 7 nudos nos dio algo de esperanza de que llegaríamos a cenar en tierra y entre todos pusimos el asimétrico y con la pericia de Xoan, con vientos flojos, conseguimos navegar a 5 nudos que no estaban nada mal. A medida que pasaban los minutos el viento fue arreciando y las últimas 15 millas las hicimos a una velocidad de 9 nudos lo que nos llenó de satisfacción ya que llegar con viento fresco es mucho más agradable que sufrir hasta el final.

Una densa niebla cubría la Isla Terceira, estábamos a 4 millas de la costa y no se veía absolutamente nada, solo el radar marcaba la costa pero era imposible siquiera intuir el perfil de la isla. Cuando nos acercamos a dos millas empezamos a ver el Faro das Contendas, por fin!!!. A primera vista, parece una isla cuidada, muy verde y agradable. Decidimos pegarnos a la costa para ahorra unas millas, lo que nos costó frenar un poco ya que estimamos mal el tamaño de las Illa das Cabras, que nos desventaron durante unos minutos, tiempo que aprovechamos para ver la costa con detenimiento y revisar la situación de la llegada. Estábamos a dos millas de la llegada !!!

De repente apareció una neumática del Angra Iate Clube con tres tripulantes que nos daban la bienvenida. Aquí empezamos a ver la amabilidad de esta gente que nos trataron de forma impecable durante nuestra estancia en la Isla. Nos acompañaron todo el trayecto hasta que llegamos a la meta momento de gran emoción ya que habíamos conseguido realizar la travesía a vela, con toda la tripulación y barco en buena forma. Es en estos momentos donde revisas todo el trabajo de preparación y puedes valorar lo que ha sido más y menos importante. Esta travesía me ha enseñado mucho sobre este tipo de navegación.

Cruzar la meta fue muy emocionante 950 millas en total para llegar a la Isla, siete días y medio y muchas horas de trabajo para poner a punto el Atlantis y que todo fuera bien. De todas formas aunque habíamos llegado, no podíamos relajarnos ya que teníamos que intentar bajar la mayor que estaba dañada y se atascaba a un tercio del mástil. Ya con Enric preparado para subir intentamos arriar la vela y milagrosamente lo que no habíamos conseguido en varias ocasiones funciono en está ocasión, puede que por haber poco viento y estar muy aproados, o que el barco se apiadó de nosotros, pero funcionó.

Al llegar, una comitiva nos recibió con vino y pan dulce isleño lo que fue muy agradable y nos invitaron a ir al club a comer algo ya que había un catering preparado para las tripulaciones que iban llegando. Habíamos llegado cuartos y estaban las tripulaciones del Saint Maxime, El Xekmart y Cleopatra. Nos entregaron regalos a todas las embarcaciones con un libro de la isla y diferentes manjares autóctonos.

Han sido siete días y medio a bordo del Atlantis con vientos desde 0 nudos hasta más de 40, con averias diversas, pero hemos reparado todo y hemos conseguido nuestro objetivo. Todo gracias a la tripulación que ha sido excelente y ha hecho que la travesía haya sido muy agradable. Muchas gracias Eduardo, Siegmar, Enric y Xoan sois excelentes.

En el siguiente post hablaremos de la final de la eurocopa y lo bonita que es esta Isla Terceira y la gente tan maravillosa que tiene.

Hasta pronto!!